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Varios efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) desplazados desde Málaga, resultaron heridos el pasado día 4 de este mes, en lo que en principio, parecía tratarse de un control rutinario. Los hechos ocurrieron pasadas las seis de la tarde, cuando un vehículo se saltó el control y se dio a la fuga. Ante esta huída, los efectivos de la policía nacional persiguieron al vehículo hasta una calle del barrio de Cabrerizas, donde, tras entrar el conductor en su domicilio familiar, éste junto a su hermano, comenzaron a lanzar todo tipo de objetos desde la azotea, entre ellos, una rueda con llanta incluída, que alcanzó de gravedad a uno de los agentes, requiriendo junto a otros compañeros, que también resultaron heridos de forma más leve, de asistencia médica de urgencias.

Las consecuencias producidas a este agente, perteneciente a la Unidad de Intervención Policial de Málaga, de 54 años de edad, tras caerle encima una llanta arrojada desde la azotea, han resultado ser mucho más graves de lo que en un primer examen se indicó en el parte médico de urgencias del Hospital Comarcal de Melilla, que tras examinarlo y darle el alta de momento, le diagnosticaron de policontusiones.

Aquejado fuertemente de lo que, según le diagosticaron, era algo “leve”, se trasladó a un hospital de Málaga, donde lo examinaron correctamente e ingresaron durante dos días, para hacerle las pruebas pertinentes. Pruebas que dieron como resultado tres vértebras fracturadas (T7:A1, C7:F1 y C1:A “tipo 3”), además de tener que llevar puesto collarín y corsé, a la espera de completar un estudio más exaustivo de su estado con RMN, con el añadido, si cabe, de las secuelas psicológicas que le está causando este suceso, como la pérdida del sueño o un trastorno de estrés postraumático que le está llevando a medicarse,  entre otras secuelas.
Todo esto, lleva a cuestionarse, si con este tipo de actuaciones se está dando pie a que, gente tan salvaje como estos dos inviduos, capaces de lanzar objetos contundentes y pesados desde una azotea a conciencia, con el objetivo de hacer diana contra los agentes, (tuviera las consecuencias que tuviera), no tengan miedo a cometer ciertas acciones, porque se saben amparados por una legislación que parece  más bien, estar hecha en beneficio de delincuentes, en detrimento del resto.
El segundo informe médico realizado en el hospital malagueño, se ha incorporado al expediente que se abrió en su día en el juzgado, con la esperanza de que se juzguen y castiguen con rotundidad, este tipo de actitudes que atentan contra la vida de las personas.



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