– Noticias policiales –

Tienen una red de 5.000 voluntarios que ya han fabricado y distribuido por su cuenta 20.000 mascarillas.

La semana pasada Laura Giménez, agente retirada, recibió una llamada en la Escuela Nacional de Policía, en Ávila, su centro de operaciones en estas semanas de pandemia. Un compañero de la comisaría de de Vigo requería su ayuda. Se estaban quedando sin mascarillas. “Nos pidieron 800”, dice.

Laura no perdió ni un minuto, y en cuanto colgó el teléfono se puso en línea con algunos de sus colaboradores. Localizaron una empresa de Alicante para que les vendiese tela y la enviara a Madrid. En la capital, un equipo de voluntarios se dedicó a coserlas. El lunes llegaron 500 mascarillas por SEUR a los agentes gallegos.

Las otras 300 se consiguieron a través de contactos en los alrededores de Vigo. La llegada de ese lote sirvió para completar el pedido.

Hace semanas que la escasez de material sanitario se ha convertido en una necesidad acuciante para policías y guardias civiles de toda España. Es algo que vienen denunciando. Ante la falta de mascarillas y Equipos de Protección Individual (los llamados EPIs), unidades de todo el país se movilizaron para poder proseguir su labor de cara al ciudadano con el material adecuado.

Algunas de las mascarillas que los policías jubilados confeccionan para sus compañeros.

La iniciativa surgió de forma espontánea. “No tenemos dinero, y sin embargo gracias a la voluntad de la gente y el buen hacer estamos ayudando a todo el mundo“, dice Laura. La agente tiene 49 años. La obligaron a retirarse a los 45 tras un accidente.

Ahora lidera junto a otras dos mujeres -Lucía, de RAGCE (Retirados Asociados de la Guardia civil de España), y Carmen, de AESFAS (Asociación Española de Funcionarios y Amigos Sénior)- esta misión de auxiliar a sus compañeros. Con ellos también colabora la Hermandad de Guardias Civiles Auxiliares. Todos juntos suplen las carencias detectadas.

Pese a vivir a cientos de kilómetros de distancia unas de otras, Laura, Carmen y Lucía se las apañan a través de reuniones telemáticas.

Viudas cosiendo 

Empezaron a recibir demandas de todos los rincones del país a mediados de marzo, prácticamente a la vez que se implementaba el confinamiento general de la población. Ahora reciben pedidos casi a diario. “Hoy, por ejemplo, hemos hecho envíos a Sevilla y a Murcia. Otras 600 mascarillas se fueron la semana pasada a Málaga. Mañana mandaremos otro gran paquete a Burgos. Ahora mismo, mientras hablamos, estoy trayendo unas 100 para aquí, para Ávila”.

Son los propios agentes quienes les llaman para solicitar ayuda. En cuanto reciben una nueva petición, esas tres asociaciones, unidas en la iniciativa solidaria Acción Esporti, se ponen manos a la obra.

Cuentan con una red de transportistas, con un equipo de voluntarios enorme, la mayoría agentes jubilados y retirados que se dedican a coser y elaborar el material. “Las cosen ellos mismos y también las mujeres viudas de compañeros que fallecieron. Es un trabajo en equipo. Es un reto que asumimos para luchar contra el coronavirus”.

Desde el primer momento, estas asociaciones de funcionarios retirados del servicio ofrecieron generosamente su colaboración al Ministerio del Interior para lo que fuera necesario: “Queríamos demostrar que seguíamos siendo útiles para los nuestros, y los nuestros nos lo agradecen”.

Las tres mujeres que lideran esta iniciativa.

Cada mañana, Laura abre el correo electrónico y encuentra decenas de peticiones. Pero también le llegan a su teléfono personal. El boca a boca ha hecho que su trabajo fuera conocido en todas las comisarías del país. 

“Servir y proteger”

“En este grupo somos 12, en este otro, tantos. Así, vamos sumando y pedimos lo que nos hace falta para hacer el envío”. Laura lleva semanas sin parar hablando con compañeros de toda España.

Otro lote de mascarillas para Policía Nacional y Guardia Civil.

Gracias a las gestiones de las asociaciones a las que representan estas mujeres y el resto de colectivos que están colaborando con ellas, la semana pasada salía de la planta asturiana de la empresa Sontara un enorme pedido de 300 kilos de material sanitario en dirección a Marín (Pontevedra), donde un taller de moda infantil, Marané, se encargará de confeccionar batas quirúrgicas y mascarillas. Es tan solo un ejemplo más de todas las actividades que realizan. 

Con una red de más de 5.000 voluntarios por toda España están consiguiendo poner en marcha el lema que las une, la máxima de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad: “Servir y proteger”.

Fuente: elespanol

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad